No te vencerá!

La misión de Maestro, es afectiva e intelectual, es poco reconocida, en tanto no te dejes vencer por la indiferencia. Muchos estudiantes te van a recordar por lo que les diste. Dales lo mejor de ti. No pierdas la pasión por enseñar lo que sabes. Recuerda los valores se enseñan con el ejemplo.

En este vídeo el gran Yokoi Kenji habla de su vida y los maestros que conoció, cómo ellos lo formaron con dedicación y entrega. Este es un vídeo que si o si debes ver y compartir con otros maestros.

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Vídeo de Yokoi Kenji en una conferencia para maestros

Quién es Yokoi Kenji

  • Yokoi Kenji nació en Bogotá, Colombia, hijo de padre japonés y madre colombiana.

  • Pasó su infancia trasladándose entre varios países de Latinoamérica (Colombia, Panamá, Costa Rica) y a los 10 años se mudó con su familia a Japón, al puerto de Yokohama. Allí vivió su adolescencia y juventud.

  • Durante un tiempo trabajó como traductor y guía para la comunidad latina en Japón, especialmente para quienes emigraban en la década de los 90.

  • Con el tiempo derivó hacia una trayectoria como conferencista internacional, trabajador social y motivador, combinando sus raíces culturales japonesas y latinas.

En sus propias palabras — él afirma que no se considera un “coach convencional”: su enfoque es más cercano al de trabajador social o facilitador de reflexiones que buscan un cambio de mentalidad profundo.

Qué promueve: su filosofía y mensajes centrales

Los mensajes de Yokoi Kenji giran en torno a una síntesis entre valores culturales japoneses y latinos: disciplina, resiliencia, propósito de vida, consciencia emocional, entre otros.

Algunos de sus conceptos y énfasis recurrentes:

  • Cultura del propósito (shimei / ikigai). Yokoi habla de “shimei” como ese propósito de vida — lo que uno vino a hacer en el mundo — y lo distingue de “ikigai”, entendido como ese sentido personal de vida que reside en el interior.

  • Resiliencia emocional. Usa la metáfora del “kintsugi” — la antigua técnica japonesa de reparar cerámica con oro — para explicar cómo las “grietas” emocionales tras traumas, errores o heridas pueden convertirse en belleza si se aceptan, se perdonan y se trascienden.

  • Balance cultural: disciplina + calidez humana. Según él, la unión de la rigurosidad japonesa con la alegría, calidez y resiliencia latinoamericana aporta una mentalidad fuerte y equilibrada para enfrentar la vida.

  • Apertura sobre salud mental y vulnerabilidades. En sus discursos más recientes aborda sin tabú los temas de ansiedad, traumas, imaginación de hombre perfecto, agregando que a veces no somos “buenos” o “falsos héroes”, sino personas con heridas: aceptarlas y sanarlas es parte del camino.

  • Fracaso como herramienta de crecimiento. Para él, el miedo — al rechazo, al error, al juicio — limita a las personas; afirma que superar ese miedo muchas veces implica “fracasar” para desactivar la inseguridad y aprender que “no pasa nada” al equivocarse.

Qué ha hecho: conferencias, libros y presencia pública

  • Es conferencista internacional: ha dictado charlas en varios países de Latinoamérica, Estados Unidos, Japón, entre otros.

  • Es autor de libros como “Llorar, reír, vivir. Simplemente Yokoi” — un compendio de historias, relatos y reflexiones donde une sus vivencias entre Japón y Latinoamérica con enseñanzas sobre disciplina, propósito y vida.

  • Encabeza iniciativas de carácter social y de intercambio cultural, como “Turismo con Propósito”, orientada a generar experiencias de turismo consciente que eduquen sobre cultura, diversidad y desarrollo personal.

Qué lo distingue — por qué su mensaje tiene repercusión

  • Su propia vida: al ser hijo de padre japonés y madre colombiana, con una crianza cruzando continentes y culturas, su mensaje proviene de la experiencia directa del “choque cultural” — no es una idea teórica, sino vivida. Eso le da autenticidad.

  • Su mezcla de “rigor japonés” + “calidez latina”: esa combinación cultural le permite conectar con audiencias latinoamericanas que a menudo sienten admiración por la disciplina, pero también valoran la sensibilidad, la emoción, la familia.

  • Su enfoque humano: no pretende ofrecer “la felicidad garantizada” ni “fórmulas mágicas”, sino fomentar el autoconocimiento, la resiliencia, la reflexión sobre errores, pérdida, dolor — validando que las personas pueden sanar, aprender y transformar sus vidas.

  • Su lenguaje accesible: usa relatos, metáforas, humor, vulnerabilidad, lo que facilita que muchas personas — incluso quienes no consumen contenido “psicológico” tradicional — se sientan identificadas.

Compilado por Ricardo Cuya-Vera de Calidad Integral