Super dotados y Neurociencia

Director de Calidad Integral

CI e Inteligencias Múltiples

En el ámbito de la psicología educativa y el desarrollo cognitivo, la naturaleza de la inteligencia y cómo se manifiesta en individuos ha sido un tema de intensa exploración y debate. Tradicionalmente, el Cociente Intelectual (CI) ha sido la piedra angular para medir las capacidades cognitivas, sirviendo como un indicador estándar de la capacidad para aprender, razonar y resolver problemas. Sin embargo, esta medida ha enfrentado críticas por su enfoque limitado y por no abarcar la amplia gama de habilidades y talentos humanos. En respuesta, teorías como la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner han surgido para ofrecer una perspectiva más inclusiva y diversificada sobre lo que significa ser inteligente.

La teoría de las inteligencias múltiples ha proporcionado un marco valioso para entender la inteligencia de una manera más holística. Al reconocer una variedad de inteligencias, incluidas las lógico-matemáticas, lingüísticas, musicales, espaciales, corporal-cinestésicas, interpersonales, intrapersonales y naturalistas, esta teoría enfatiza que cada individuo tiene un conjunto único de fortalezas y capacidades. Este enfoque no solo desafía la primacía del CI como medida de la inteligencia, sino que también promueve un sistema educativo más inclusivo y personalizado, donde las habilidades y talentos de todos los estudiantes pueden ser reconocidos y desarrollados.

Superdotados y Estudiantes Aplicados

La distinción entre estudiantes superdotados y estudiantes aplicados añade otra dimensión a nuestra comprensión de la inteligencia. Los estudiantes superdotados se caracterizan por sus capacidades innatas excepcionales en áreas específicas, como el razonamiento lógico-matemático, la sensibilidad lingüística o la percepción espacial, entre otras. Estas habilidades, combinadas con una curiosidad profunda y la capacidad de aprender con rapidez, permiten a los superdotados alcanzar logros notables con relativa facilidad. Sin embargo, ser superdotado no solo implica brillantez académica; también puede incluir sensibilidades emocionales y sociales únicas que requieren comprensión y apoyo.

Por otro lado, los estudiantes aplicados pueden no destacar inicialmente por habilidades innatas extraordinarias, pero demuestran una ética de trabajo impresionante, disciplina y una motivación intrínseca que los impulsa hacia el éxito. Estos estudiantes muestran que la perseverancia, la determinación y una actitud positiva hacia el aprendizaje pueden llevar al logro de metas académicas y personales, subrayando que el éxito no se limita a las capacidades innatas.

Tengamos una visión más amplia y diversificada de la inteligencia, una que reconozca la singularidad de cada individuo y la variedad de maneras en que las capacidades cognitivas y creativas pueden manifestarse. Al hacerlo, subrayo la necesidad de sistemas educativos que se adapten a las necesidades y fortalezas de todos los estudiantes, fomentando un entorno donde tanto los superdotados como los estudiantes aplicados puedan prosperar. En última instancia, al expandir nuestra comprensión de la inteligencia más allá de las medidas tradicionales como el CI y al incorporar la riqueza de las inteligencias múltiples, podemos crear una sociedad más inclusiva y empoderadora que valora y nutre el potencial ilimitado de cada ser humano.

Del CI

La medición del Cociente Intelectual (CI) fue instaurada por primera vez por el psicólogo francés Alfred Binet. A principios del siglo XX, específicamente en 1904, el gobierno francés encargó a Binet y a su colega Théodore Simon desarrollar un método para identificar a los estudiantes que necesitarían asistencia educativa especial. El resultado de este trabajo fue la Escala Binet-Simon, introducida en 1905, que se considera la primera prueba de inteligencia de la historia.

La Escala Binet-Simon medía habilidades mentales que incluían razonamiento, comprensión y juicio. Estas habilidades se evaluaban a través de una serie de tareas de complejidad creciente. La prueba estaba diseñada para establecer una norma o promedio de habilidades intelectuales para cada edad, permitiendo así identificar a los niños cuyo rendimiento se desviaba significativamente de la norma para su grupo de edad.

El concepto de «cociente intelectual» como tal fue desarrollado más tarde por el psicólogo alemán William Stern en 1912. Stern propuso calcular el CI dividiendo la edad mental de una persona (determinada por su rendimiento en la prueba de inteligencia) por su edad cronológica y luego multiplicando ese número por 100 para obtener el CI. Aunque las metodologías y las interpretaciones del CI han evolucionado considerablemente desde entonces, el trabajo de Binet y Simon sentó las bases para la medición moderna de la inteligencia.

Algunos ejemplos

Superdotados

Albert Einstein (1879-1955) es quizás el ejemplo más emblemático de un superdotado, cuyas teorías de la relatividad revolucionaron nuestra comprensión del tiempo, el espacio y la gravedad. A pesar de las leyendas urbanas sobre sus dificultades escolares, Einstein mostró desde muy temprano una profunda comprensión de conceptos matemáticos y físicos complejos, evidencia de su excepcional inteligencia lógico-matemática.

Estudiantes Aplicados

Thomas Edison (1847-1931), aunque no se le considera tradicionalmente superdotado en el sentido académico, demostró ser extraordinariamente aplicado y persistente. Con más de 1,000 patentes a su nombre, incluyendo el fonógrafo y la bombilla eléctrica, Edison es un testimonio del poder de la ética de trabajo, la curiosidad y la perseverancia, pilares de lo que podemos considerar una inteligencia aplicada.

El siguiente vídeo lo hice luego de años de estudiar a los estudiantes “aplicados” o “activos”, el vídeo se titula “Cuatro leyes del estudiante activo”.

Inteligencias Variadas

Leonardo da Vinci (1452-1519) es un ejemplo supremo de inteligencias múltiples. Su trabajo abarca desde la pintura, como la icónica Mona Lisa y La Última Cena, hasta inventos, estudios de anatomía, arquitectura, ingeniería y más. Da Vinci es frecuentemente citado como el «hombre del Renacimiento» por su habilidad para excel en múltiples campos, demostrando inteligencias espacial, naturalista, lógico-matemática e intrapersonal.

Alto CI

Marie Curie (1867-1934), ganadora de dos Premios Nobel en física y química, es otro ejemplo brillante de una inteligencia excepcional. Su investigación pionera sobre la radiactividad no solo demostró su alto CI sino también su capacidad para aplicar su inteligencia a problemas complejos y su determinación para perseguir sus intereses científicos a pesar de las barreras de género de su tiempo.

Estos ejemplos históricos destacan la riqueza y diversidad de la inteligencia humana más allá de las medidas simplistas del CI. Albert Einstein y Marie Curie muestran cómo los individuos superdotados pueden transformar nuestro entendimiento del mundo, mientras que Thomas Edison ejemplifica cómo la perseverancia y la dedicación pueden llevar a innovaciones que cambian la vida. Leonardo da Vinci, con su amplia gama de talentos, personifica la teoría de las inteligencias múltiples, recordándonos que la inteligencia se manifiesta en muchas formas.

Al reflexionar sobre estas figuras históricas, se hace evidente que la educación y la sociedad se benefician de reconocer y fomentar todos los tipos de inteligencia. Un enfoque educativo que aprecie y nutra la diversidad de talentos y habilidades puede inspirar a la próxima generación de Einsteins, Edisons, Curies y Da Vincis a alcanzar su potencial pleno y contribuir de manera significativa al avance de la humanidad.

Siempre estuve tras la pista de la inteligencia, ahora la neuro ciencia abre un capítulo extenso al respecto.

¿Qué dice la neurociencia respecto a la inteligencia humana?

La neurociencia ha aportado una comprensión profunda y en constante evolución sobre la inteligencia humana, desafiando muchas concepciones tradicionales y destacando la complejidad de los procesos cognitivos. Aquí presento algunos de los hallazgos y teorías clave en este campo:

1. Inteligencia como una Red de Procesos

– Randy Buckner y Steven Petersen (1996): Realizaron investigaciones pioneras utilizando la resonancia magnética funcional (fMRI) para mapear redes cerebrales involucradas en la memoria y la atención, contribuyendo a la comprensión de que la inteligencia emerge de redes distribuidas en el cerebro.

2. Plasticidad Cerebral

– Michael Merzenich (finales de los años 1980s y 1990s): Uno de los primeros neurocientíficos en demostrar la plasticidad cerebral en adultos, Merzenich realizó trabajos fundamentales que mostraron cómo el entrenamiento y la experiencia pueden cambiar la organización del cerebro.

3. Variabilidad Individual

– Robert Plomin (décadas de 1990 y 2000): A través de estudios de gemelos y genética del comportamiento, Plomin ha investigado el papel de los factores genéticos en la variabilidad individual de la inteligencia, destacando la interacción entre genes y ambiente.

4. Conexiones y Eficiencia Neuronal

– Richard Haier (1988): Utilizando la tomografía por emisión de positrones (PET), Haier encontró una correlación entre la eficiencia del procesamiento cerebral y el rendimiento en pruebas de inteligencia, sugiriendo que la eficiencia en el uso de la glucosa cerebral estaba relacionada con la inteligencia.

5. Factores Neurobiológicos de las Inteligencias Múltiples

– Aunque Howard Gardner propuso la teoría de las inteligencias múltiples en 1983, investigaciones neurocientíficas posteriores han apoyado la idea de múltiples dominios de procesamiento cerebral. Isabelle Peretz (1996) ha realizado investigaciones sobre la cognición musical que apoyan la idea de una inteligencia musical distinta, mostrando que el procesamiento de la música involucra redes cerebrales específicas.

6. El Papel de la Emoción en la Inteligencia

– Antonio Damasio (1994): Con su hipótesis del marcador somático, Damasio ha contribuido significativamente a la comprensión de cómo las emociones afectan la toma de decisiones y el pensamiento racional, sentando bases para la noción de inteligencia emocional.

Es crucial reconocer que estos nombres representan solo una fracción de los científicos que han contribuido a la comprensión de la inteligencia desde múltiples perspectivas en neurociencia. Cada uno de estos investigadores ha construido sobre los cimientos dejados por sus predecesores y contemporáneos, en un esfuerzo colaborativo para desentrañar los misterios de la mente humana.

Este vídeo revisa el tema con casos que debes conocer

Ricardo Cuya-Vera
Divulgador de ciencias
CEO de Calidad Integral

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